Y también los soñadores. Habían visto demasiadas cosas para quedarse con una sola. Tenían demasiada tendencia a lo sublime como para tocar de pues en el suelo. Cuando una sociedad está a punto de desplomarse suele aparecer un sabio estrato de gente que piensa, que piensa y nada más.¡Mas cómo se mofaron de ellos!¡Cómo los ridiculizaron! (...)
Se encontraban especialmente indefensos, sobre todo en su vida privada: no sabían doblegarse, fingir, ni amoldarse; cada palabra suya era una opinión, un impulso, una protesta. Esos son los que recoje la guadaña. Esos son los que acaban triturados como balas de paja.
jueves, 11 de marzo de 2010
miércoles, 3 de marzo de 2010
de monumento.
Es de todos conocido que el elefante es el animal que más memoria tiene. Sin embargo que sepamos, jamás se ha erigido un monumento a la memoria del elefante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)