martes, 24 de noviembre de 2009

Nueva economía en ''construcción''


¿A Dónde pretende ir el gobierno? Ha expuesto un nuevo plan de desarrollo económico. Dicen que se basará en la investigación y la educación (I+D), quizás así, expresado como fórmula matemática, les parece más serio. En este sentido espero que no se refieran a la reforma educativa de Bolonia que limita la autonomía de las universidades para ponerlas al servicio de la empresa privada. Ésto lo digo porque la trayectoria política hasta ahora no ha sido precisamente la de aumentar los presupuestos en el sector de la educación, a pesar de que buena falta le hace.

Pretenden ¿cambiar? lo que hasta ahora ha sido la base de la economía española, la construcción y la especulación, por otra cosa, sin saber muy bien qué. ¡A buenas horas! Sin embargo yo me pregunto por qué llevan 30 años cerrándose fábricas en España con la responsabilidad de todos los gobiernos y la complicidad de los sindicatos (¿agentes sociales?). ¿Y éstos son los que ahora van a solucionarnos la vida? Supongo que no van a reconstruir todo el tejido industrial destruido durante tres décadas, porque debido al mercado ''libre'' otros países parecen ser más competitivos (aunque a costa de la esclavitud física e intelectual de sus trabajadores, menuda novedad).

sábado, 21 de noviembre de 2009

El momento histórico más trascendental.


¿Qué fue lo que marcó la historia de la humanidad para transformar el mundo y definir las bases de nuestra sociedad actual? A parte del descubrimiento del fuego por un grupo primitivo de hombres (¿o mujeres?¿No eran ellas las que se dedicaban a las tareas domésticas y pudieron observar más de cerca éstos fenómenos naturales para ponerlos en práctica?) allá en los albores de la humanidad. El descubrimiento de la agricultura, el invento de la rueda, la escritura, etc. Éstos son sucesos que marcaron al ser humano en otras épocas mucho más lejanas. Existe uno, sin embargo, que es más ''actual''.

La colonización del continente americano. Después de su descubrimiento este continente se convirtió en un gran exportador de materias primas entre las que estaban principalmente la plata, el oro, otros minerales, el azúcar, la madera, el café, el caucho, el petróleo y gas natural, etc. Sobre todo en el sur, el paisaje se transformó para la aparición de gigantescas haciendas y latifundios o la construcción de grandes minas. Esta riqueza pasaba directamente al beneficio de los países europeos que comenzaron a vender sus productos artesanales a los inmensamente ricos propietarios de haciendas y minas dando lugar así a la fabricación a gran escala de todo tipo de cosas. El mercantilismo produjo la aparición de los grandes talleres artesanales en Inglaterra y posteriormente la industrialización de los países occidentales en base al capital que se creaba de la venta de éstos productos. Lo que dio lugar al capitalismo. La industria desarrolló la tecnología de las máquinas llevando al mundo a una nueva era. Mientras tanto, la población de las colonias (primero colonias en un sentido habitual y después de una manera indirecta pero no por ello menos negativa) sufrieron todo tipo de horribles situaciones: masacres, guerras, esclavitud...y la incapacidad desde entonces y para siempre de llevar a cabo su propio progreso económico. La división mundial de continentes ricos y pobres surgió entonces y todavía hoy existe.

El comercio siempre había existido pero la novedad fue la dependencia económica, la aparición de la deuda en proporciones gigantescas (¡continental!) y sobre todo la división global del trabajo. De la mano de la nueva tecnología y las condiciones laborales cambiaron a su vez, totalmente, las relaciones personales.

El último gran salto fue ese. ¿Cuál será el próximo?¿Qué nuevo fenómeno cambiará la percepción del mundo; el cambio climático, la realidad virtual...?¿Qué nuevo modelo económico sustituirá al actual hasta transformar las redes sociales, la identidad de los pueblos etc..? Dependerá de la solución que la humanidad como colectivo le de a los nuevos retos del futuro mientras que no desaparezcamos como especie por la arrogancia y la ignorancia de algunos seres humanos, siendo así, seguirá la historia su curso. ¿Cuál es el siguiente paso?

martes, 10 de noviembre de 2009

La superviviencia del ser humano



El siglo XVI devolvió a muchas personas lo que se le había quitado durante tantos siglos de oscuridad filosófica. Renació el ser humano con todo su valor. Un valor que había sido degradado durante tanto tiempo debido al desarrollo de la sociedad del miedo propia de La Edad Media. El miedo a la muerte, a la guerra, al hambre, a la enfermedad, pero sobre todo a Dios. Un Dios poderoso y feroz que crecía en medio de una sociedad tan paranoica y aislada de la realidad.

Con el descubrimiento del Ser Humano, vino después, el apasionante desarrollo de la ciencia (tan enfrentados hoy el uno con el otro). La ciencia fue sin duda, una gran hazaña y a la vez un gran sacrificio de la humanidad.

El hombre y la mujer siempre han tenido que esforzarse para adaptarse a las circunstancias; desde el primitivo cazador en busca de comida y seguridad hasta el campesino que emigraba del campo a la ciudad, buscando una vida mejor, sencillamente, y sin embargo esa sencillez es con la que se ha escrito la historia.

Hoy, el mundo se viene abajo, literalmente. Aun a riesgo de recaer en un hecho repetido tantas veces que se ha convertido en un tópico. El planeta tierra se muere. Otras veces nuestra especie estuvo a la altura de las circunstancias. Por ejemplo; allí donde sobrevivimos y fuimos capaces de destruir o transformar todo lo que se encontraba en nuestro camino para sentirnos más seguros, para comer, para procrear a gusto. Ahora en nuestro camino se encuentra, como un obstáculo a la vida, la destrucción de La Tierra.

Nuestra concepción del mundo todavía es esa en la que ‘’el hombre’’ es el centro de todo. Esa concepción surgió, de manera justa sin duda, como una corriente filosófica que se rebelaba contra el periodo anterior, que significaba todo lo contrario y a la que, en un momento dado, encontrábamos poco práctica.

Las circunstancias, desde entonces, han cambiado. Los primeros primates que se dejaban llevar por su intuición todabía eran ignorantes de lo que eran. El hombre moderno, sin embargo, tiene conciencia de la vida y de la muerte.

Tenemos que dar un nuevo paso. El ser humano, ya no es el centro de todo. Ha adquirido poder y control sobre todo lo que le rodea debido a la ciencia (a la transoformación del medio). No sabemos usar todo el poder que hemos creado. Tenemos que aprender a hacerlo, con un gran esfuerzo mental colectivo. Deberemos sacrificar muchas cosas, igual que sacrificamos tantas cosas en el pasado que ahora nos parecen ridículas. Podemos prescindir de tantas cosas que aumentan nuestra comodidad (para algunos al menos es así), pero son peligrosas, en conjunto, para la supervivencia de todos nosotros como especie. Porque sobrepasan los límites de lo que la tierra puede darnos.

Lamentablemente, el sistema ideológico basado en la demanda artificial de productos; que beneficia a unos pocos, a muchos los duerme y a muchos otros, les hace desgraciados, evita la superación de esta etapa de la historia.

El ser humano es muy práctico (y al fin y al cabo la ideología es la creación de conceptos abstractos a partir de esa acción práctica que repercute en nuestro beneficio). Pero antes de actuar, antes que un animal práctico, el ser humano, es un observador. Pero parece que en la actualidad no tenemos tiempo para observar el mundo. Dedicados como estamos en cuerpo y alma a la satisfacción de nuestros placeres más inmediatos. Pero, sin embargo, y por mucho que nos cueste, tenemos que observar de nuevo nuestro alrededor para poder sobrevivir.

martes, 3 de noviembre de 2009

El todo en una parte



El barrio madrileño de Lavapiés o el Raval de Barcelona son dos ejemplos muy claros de lo que hoy vivimos como fenómeno de la inmigración. Un movimiento de miles de personas de todos los países que se han trasladado a nuestra tierra y que no dejan de llegar desde hace dos décadas aproximadamente.

Una nueva tendencia y estructura social de la cual los españoles ya somos claramente conscientes. Pero a la que reaccionamos de maneras diferentes.

Algunos grupos políticos pretenden dar marcha atrás a una tendencia social en realidad imparable. Son los grupos racistas. Sin embargo, los efectos negativos de estos grupos tienen más repercusión de la que imaginamos y que va más allá de la violencia que ejercen hacia los extranjeros. Lo más peligroso es la mezcla de ignorancia, terror e incomprensión que muestran muchos españoles de orígenes menos extremistas y que exageran cada vez más lo negativo de la inmigración. Sucumbiendo a un patriotismo patético que se expresa, sobre todo en los iconos del militarismo, banderas, tradiciones religiosas y cosas así.

El mundo ya da claras evidencias de su globalización. Esta situación requiere de un nuevo cambio de mentalidad porque no podemos poner barreras ideológicas a una realidad material que se impone por sí misma.

Además, la tendencia mundial al mestizaje es incuestionable. Quizás la intolerancia arraigada en las instituciones todabía puede reaccionar de manera violenta, debido a que los cambios sociales siempre desestabilizan los sistemas establecidos y muchos seguirán esta corriente. Pero tarde o temprano será desbordada por el peso de la realidad de la calle.